Dreamin'

Y como siempre, regresas.
Y contigo mis defenzas caen, mi fuerza de voluntad se hace añicos con tu presencia.

¿Qué se supone debo hacer para olvidarte?

He intentado mil maneras para sacarte de este corazón, de mi mente, de mis pensamientos, de mi piel.

Un toque tuyo basta para hacerme desearte por completo.

Mi cuerpo responde a tu cuerpo, mis labios desean poseer los tuyos y saborarte.

¿Cómo controlar todo esto?

Dime, por favor, que no encuentro una salida.

Tal vez debería tomarlo en cuenta

Tal vez debería tomarlo en cuenta


If you’re a teen you must follow this blog.

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Ven a mi, acercáte.
Rodeáme con tus brazos, aferráte a mi.
Convierte en realidad aquello que siempre he soñado.

Miedo

No sé si debería seguir esperando a que extiendas tu mano, o si debería resignarme y seguir avanzando.

Es tanto el miedo que recorre mi ser, que no se si seré capaz de tomarla aún cuando aquello suceda.

Es raro, lo se. Y por eso es que no me quejo.
Tal vez si fuera un poco más valiente podría empezar extendiendo la mía hacía ti, sin titubeos. Quizás así sería más fácil decidir si caminas junto a mi o por tu propio camino.

¿Qué hago aquí?

¿Qué hago aquí?
Esperando que tus palabras digan lo que siente tu corazón.
No se que es lo que quiero lograr, las esperanzas de escuchar de tu voz tantas cosas, de sentir de tus manos todas aquellas caricias que van derritiendo lentamente todo mi cuerpo, que me funden, que me deleitan, que convierten todo mi ser en una fuente de calor inagotable.

Dime, ¿Qué hago aquí?
Soñando con tus brazos al rededor de mi cintura,
Recordando la suavidad de tus labios al besarme, el cosquilleo que recorre todo mi cuerpo al sentirte junto a mi.
Recordando la suavidad de tu piel, el aroma qur emanaba de tu cuerpo, aquél que era capaz de percibir al abrazarte.

¿Qué hago aquí?
Torturándome noche a noche con tus recuerdos, bellos, tristes, tentadores.
Recordando cada parte de tu ser, tus palabras, las sensaciones que me invadían cuando estabas cerca de mí.

Y es que aunque lo intente, sacar todo eso de mi mente, borrar tu recuerdo de mi piel, de mi corazón parece imposible, una locura. Por que recordarte me hace sentirme viva, extasiada, feliz. Aún a pesar de que mi corazón reviva cada vez, intensamente, todas aquellas heridas.

Tal vez, aquella oportunidad no se vuelva a presentar.
Y estoy aquí, dudando. Pensando las cosas nuevamente desde todos los ángulos.
Aquél yo que había decidido dejarse llevar está oculto, escondido, temeroso, herido.

No se si seré capaz de volver a extender mi mano hacía aquél calor que me derrite, que me invade, me asfixia, me deleita, me enloquece.

Y es que ese amor es capaz de tantas cosas que mi temor, mi miedo, es más graden que lo que siento.

Cada que intento dar un paso hacía aquél fuego que me llama, lo pienso. Caminar sin precaución solo me ha dejado sentimientos de tristeza y dolor.

¿Cómo elegir arriesgarme? No soy capaz de arrojar todo lo que tengo por ir hacia tí.

Extiende tu mano, acercáte a mi, dejáme saber que aquél sentimiento que alguna vez nos juntó, sigue ahí, presente en tu corazón.
Derrite el hielo que había comenzado a formarse sobre mí, has qur necesite tu calor, tu prescencia.
Enámorame una vez más, conquistáme, dame a entender que necesitas de mi, que me quieres ahí, contigo.

Extiende tu mano, toma la mía, y lleváme de nuevo a ese mundo sin tiempo, sin fin.